Principios

“No teman que yo pediré por ustedes más cerca de Dios”

Como escuela en general, es respuesta al derecho de toda persona a la educación, apoya y complementa la acción educativa de la familia y promueve la formación integral de los educandos.

Es también una escuela Católica que realiza sus funciones dentro de una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo, donde Cristo es el centro: “Ha de poseer una visión humanista una actitud creativa y un sano sentido crítico”.

Es Libertadora y Evangelizadora porque concibe la educación como un medio para evangelizar, conocer y amar a Jesucristo, ayudando a los niños y jóvenes a crecer en humanidad siguiendo con respeto el crecimiento de su fe. Capacita al hombre para pensar, querer y actuar según el Evangelio.

Es una alternativa en educación de identidad cristiana dirigida a la formación integral de la persona, que coloca al educador en el centro del hecho educativo, formándole para la vida y como apóstol del Sagrado Corazón a través de los valores; convierte los principios evangélicos en normas educativas, motivacionales interiores y meta final.

Tiene un modelo de evangelización a la Santísima Virgen de Guadalupe, ella lleva a la comunidad Educativa a encarnar en su vida y actividades el mensaje de ternura, de amor y de paz con preferencia a los menos favorecidos.

Es continuadora del Carisma del Padre José Anastasio Díaz López, quien adopta el Sistema Preventivo de Don Bosco, apoyando la educación en la razón, la religión y el amor: “Requiere la presencia cercana y amistosa del educador junto al educando.

Trata de formar una familia porque favorece las relaciones de amistad entre educando y educadores, dando lugar a la confianza y al respeto que hacen crecer. Y quiere lograr de un modo especial la participación de los padres de familia en la formación de sus hijos.